martes, 2 de noviembre de 2010

FAN DEL METRO



Oficialmente me declaro fan del metro de Madrid. No sé si me gusta por ser el transporte más eficiente de la ciudad (coches incluidos) o porque, de no existir, la vida aquí sería lenta, tediosa, y no tan pintoresca.

Una diferencia curiosa entre Mérida y Madrid es que en la segunda muchos, pero muchos; tenemos un sitio común antes del destino: El metro. Inevitablemente uno ve y escucha de todo. Extrañaré este escaparate cuando regrese a Mérida.

Voy a dividir este post en 2: El metro de día y el metro de noche. El mismo sito da un salto cuántico en toda su naturaleza, y sobre todo el fin de semana.


CAPÍTULO 1 - EL DÍA

Como te he dicho, en el metro uno encuentra de todo, aquí algunos ejemplos, anécdotas e historias en los vagones durante el día:


REGAÑO PÚBLICO

Unas amigas de República dominicana nos contaban que si el metro estuviera en su país, no se presentaría el fenómeno del la actitud de biblioteca en los vagones (incluyendo la idea de ser el mejor lugar para leer). Los dominicanos hablan en el autobús con quien sea, lo conozcan o no. Tal cual lo narran, parece que ir en transporte público implica entrar a una reunión familiar con las clásicas tías que te invitan a no ser tímido y sentirte en confianza, que te sirven un plato de comida sin preguntar y te la ponen en la mano no sin antes pedirle a los otros invitados que se aprieten hasta la incomodidad para dejarte espacio en la mesa.

Y es verdad lo que cuentan. Los sábado en la noche, en un par de estaciones específicas, está lleno de chicos dominicanos que nos dan una visita virtual al ambiente que nos describían mis amigas. Tanto así, que hasta ellas ya se ríen de ese fenómeno.

Bueno, el caso es que un señor rompía el silencio del vagón con una conversación por móvil. Era de República Dominicana. Lo intuí no tanto por su aspecto o su acento, sino por la palabra "motor". Ellos le dicen motor a las motocicletas. Creo que hablaba con su hijo, porque nadie más aceptaría ser regañado de esa manera.

El tema inicial era la motocicleta; "que si la prestaste pero se descompuso… que si la reparación será costosa… que no se la vuelvas a prestar… que yo no se la presté, él la usó sin permiso de nadie…" cosas así.

Una nota más para el marco teórico: Los dominicanos hablan con voz muy alta. Todos. Los serios también. En serio.

El regaño iba bien, seguía una secuencia de pasos lógicos: saber que pasó, saber quienes se involucraron, descubrir a los culpables, encontrar una solución y planear la estrategia de prevención para evitar futuros problemas.

Ya iban en el punto final de los pasos, cuando al hijo se le ocurre dejarse llevar por la cultura local y decir las palabras que seguro maldeciría los siguientes 10 o 15 minutos: "bajar abajo". El problema no es que en España se tengan errores gramaticales, todo el mundo hispanohablante lo tiene, el problema es que algunos piensen arrogantemente que no, pero en fin, ese es otro tema.

El "Bajar abajo" despertó la ira del padre. "Pues ni modos que se baje arriba, no se puede" dijo, "¿Que en la escuela no te enseñaron eso?", "Ese error se llama …(y mencionó una palabra que creo que también estaba mal dicha, pero no la recuerdo)…", "Es como decir entrar adentro, está mal", "Yo aprendí eso en la primaria" y siguió repitiendo más o menos esas mismas cosas una y otra vez. Por cierto, el error ser llama pleonasmo.

Empezó a reprenderlo desde antes de salir de vagón, y no sé cuando terminó, porque después de pasar 2 escaleras eléctricas, caminar unos 100 metros en los pasillos del metros, solo pude ver como su figura y su voz se alejaba por otro pasillo; pero seguro que siguió un rato más. Estuve tentado a seguirlo para escuchar el desenlace; no porque sea un chismoso (cotilla para España); sino que me tomo muy en serio los reportes en mi blog ( si claro… =P ).


Continuaré este capítulo la próxima semana. Pero seguro que (si eres de Madrid) también tienes historias muy buenas que contar, estaría genial que lo hicieras en la sección de comentarios, o que me las envíes para que las cuente en el próximo post. Incluso si hay 2 o 3 anégdotas más, me gustaría publicarlas el jueves de manera especial.

¡Venga! No seas egoísta con tus historias.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajajajajja diversas cosas se oyen en el metro xD, un ejemplo de ello es que digan que ya están llegando o que se encuentran en la estación "tal" cuando en realidad están a 8 paradas de la estación y tratan de decirlo muy bajito para que el resto no les escuche jejejejej

Tengo el recuerdo que antes cuando cogía el metro ,todos los dias, por la mañana era (y creo que aún sigue siendo) un caos, más que nada en las horas puntas y en la línea 6, se podría decir que hay "mucho calor humano". Me quedo con los buses de largo recorrido que me dejan ver paisaje y nieveeee!!! :)

Gery!

Davo dijo...

jaja es verdad eso de las mentiras de estaciones! y luego todos lo miran así de: "que horror, que mentiroso" jeje queda super mal.

인순이 dijo...

:D o salir afuera... XD pobre tipo

Davo dijo...

Insuni, te ganaron el primer lugar.
Ese tipo de cosas se dice todo el tiempo akí: salir fuera, entrar dentro, bajar abajo, subir arriba.

Al principio pensé ke lo decían de broma, pero nadie se reia.

Insuni dijo...

XD un humor demasiado sarcastico tendria que ser, jeje no trabaje ayer :P asi que no tenia que estar temprano en mi compu

Rodcaf-X dijo...

y eso que no te has subido al metro del DF =P

Davo dijo...

Si me he subido, pero casi no me acuerdo; fue solo un viaje y muchas emociones en el mismo dia que me saturaron los recuerdo =S

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