miércoles, 27 de marzo de 2013

UN CONCEPTO: ARGUMENTAR (TERCERA PARTE)



Duro y dale con este tema, pero creo que conviene tratarlo. No tengo muchos años de vida, apenas he logrado atravesar dos cambios sociales, los años noventas y los dosmiles, o como sea que se le deba denominar. 

Divagando un poco en esto, ¿Te has dado cuenta que referirnos a la década en la que estamos viviendo actualmente será complicado en un futuro? Porque a todas las décadas de 1900 les llamamos según sus últimos dos dígitos, pero ahora que estamos en el 2000, ¿Cómo le deberíamos llamar a la década del 2010? De hecho ¿Alguien sabe cómo se le llama a la década de 1910? Porque 1920 tiene su nombre, “Los veintes”; ¿“Los dieces” aplica? En fin, esto fue de esas meditaciones que no llevan a nada pero te dejan pensando un rato. 

Continuando con el tema.

CUESTIÓN DE SER ESPECÍFICOS

Un tema recurrente últimamente es Apple vs otros teléfonos y tabletas. En una cena con amigos conversábamos sobre el lanzamiento del iPad mini. A una amiga no le gustó este dispositivo porque le parecía muy pequeño, mientras que a mi me había gustado precisamente por eso. 

Cuando le dije que me gustaba lo pequeño y lo portátil que era, ella dijo: “¡No, para nada, es mejor una pantalla grande!”... Estas mujeres, siempre interesadas en el tamaño =P 

Le expliqué que definitivamente una pantalla grande te permite hacer las cosas con mayor comodidad, pero para mi estilo de vida, el tener que meter y sacar de mi mochila una cosa tan pesada y tan voluminosa me era enfadoso; además que el sostener el iPad con una mano es difícil, y me gustaría leer un libro y navegar teniendo una mano libre. Ella dijo, “No, está mejor una pantalla grande”; y le respondí: “jeje ok”.

El punto de esa conversación que terminó en un callejón argumental sin salida es que hablábamos de categorías distintas. A ella le gustaba la pantalla grande porque sus hijos juegan mucho con el iPad y una pantalla grande les llama más la atención. También le gusta la pantalla grande porque se ven mejor las páginas web y porque le sirve en su trabajo para mostrarle a sus clientes las fotos y videos que produce. Así que tenía muy buenos argumentos a favor... Solo que no los dijo.  

Yo hablaba de la portabilidad que alguien como yo aprecia y necesita; punto.

En este caso, no se trataba de quien tenía la razón, porque los dos la teníamos según nuestras necesidades personales. Pero lo que mi amiga no entendía es que yo no hablaba de porqué el iPad mini es el mejor iPad de este universo y los universos paralelos, solo hablaba de mi caso específico. Solamente era cuestión de ser específicos. 

EL PODER DEL “PORQUÉ”

Las personas que no usan argumentos, se vuelven iracundos cuando se les “rasca tantito”, cuando le haces una preguntita tratando de averiguar un poco el “porqué” de algo. 

Y aquí va un axioma: Si no eres capaz de aguantar por lo menos dos “porqué” eres un fuerte candidato a ser un dictador. 

Si tus ideas o tus acciones pueden mantenerse de pié tras dos rondas de “porqué”, es que tu postura es digna de respetarse. Tal vez esté mal para los ojos de muchos, pocos o la mayoría; pero al menos tienes argumentos que la sostienen y eso habla de introspección, que a su ves habla de que hay alguien pensante tras esa idea.

Un ejemplo dictatorial:
  • Hijo, no quiero que dejes el coche afuera; siempre que llegues a la casa, mételo a la cochera. 
  • Ok papá, pero ¿Porqué? ¿Que tiene de malo que se quede afuera?
  • ¡Porque es mi coche! ¡Cuando tengas uno déjalo todo el día afuera!

Un ejemplo razonable:
  • Hijo, no quiero que dejes el coche afuera; siempre que llegues a la casa, mételo a la cochera. 
  • Ok papá, pero ¿Porqué? ¿Que tiene de malo que se quede afuera?
  • Porque afuera lo pueden rayar por maldad o golpear, ya vez que la calle está angosta y pasan muchos coches.

EL FINAL

Los argumentos son algo así como la línea que divide al homosapiens del neanderthal. Son los que salvan matrimonios, noviazgos, amistades y familias. El problema no es tanto que creas en cosas distintas, que veas al mundo de manera diferente; el problema es que puedas sostener lo que crees con un grado alto de razonamiento y respeto hacia otros tipos de pensamiento. 

Finalmente hay un tipo de gente que tiene la fusión entre lo racional y lo dictatorial que entra en una categoría única: los que razonan mucho, pero aplastan a la competencia. Los dictadores de la razón. Son estas personas que han llegado a un grado alto de introspección y conocimientos, y se han llenado tanto de argumentos que ya nada puede influir en ellos para cambiar su opinión; juzgan como si fueran el siguiente nivel de homosapiens. 

Estas personas se fueron completamente del otro lado de balanza. Algo así como Anakin Skywalker después de ser un genio jedi se pasó al lado oscuro. 

Pueden ser los que nunca pierden o los que se burlan de las posturas de los demás. 

Como siempre, el equilibrio es la clave de todo. Prepara tu “paquetito” de argumentos para enfrentar el día a día, pero no te los creas demasiado, siempre hay más luz de la que podemos ver a primera vista. En la cantidad de opiniones y visiones del mundo se encuentra el crecimiento personal. 

Nunca te creas con la razón del universo y no descartes ninguna teoría y punto de vista, duda hasta de lo que tú crees e infórmate de lo que creen los demás para que puedas creer con más fe o abandonar el error y seguir avanzando en este camino que no tiene fin, ya que el tiempo lo va pavimentando día a día. 


2 comentarios:

Insuni Aguilar dijo...

En primera, encuentro la imagen terriblemente distrayente, en serio me costo varios segundos pasar de ella para empezar a leer.

En otro punto el argumento que te di de mi hermano la otra vez cae en la última categoría en donde ya de tan re pensados sus argumentos no deja espacio a otras formas de pensar, pero con argumentos tan bien pensados que es difícil rebatir.

Repito muy buena serie de posts =)

David Park dijo...

jeje la imagen también cuenta como "mi publicación", así que me alegra que cumpla su función.

Gracias Insuni =)

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